
¡¡Madre mía!! ¿A quién se le ocurre? Qué manía tengo de apuntarme a clases con nombres raritos. La verdad es que no sabía ni de qué iba este tipo de “arte”, porque de verdad que es todo un arte. Voy y me planto con mis mallas y mi camiseta. Ésa es mi vestimenta deportiva, cómoda y discreta. Entro en clase y todo Dios vestido con ¡¡ kimono de seda!! Y es que amigos, ¡¡a la gente le sobra el dinero!! Yo, me ciño a mi economía (bastante limitadita actualmente), así que mallas y camiseta para tó. ¿Pilates? Con mallas y camiseta, ¿baile? Con mallas y camiseta, ¿Tai Chi? CON MALLAS Y CAMISETAAAA (¡¡qué leches!!). Pero la cosa no queda ahí. Además del kimono, que por cierto, seguro que el nombre se le puso cuando una como yo entró en una clase de éstas, vio al profe vestidito con la indumentaria adecuada y pensó: - qui mono!! -. El caso es que también se utilizan unos abanicos de la marca “lokomía”, digo yo que se llaman así porque una como yo entró en una clase de éstas, vio al profe tras un gigante abanico y pensó: - me lo komía -. Y por último, están las espadas, - ésta es pada ti, y ésta otra es pada ti – (digo yo que será por eso). ¡¡Vamos!! Que para acudir a una clase de este tipo, hay que tener paga extra. Con lo barato que es correr por la playa CON MAYAS Y CAMISETA. No imagino a la gente haciendo footing con kimono de seda, jaja.
Pues voy yo, que ando un poco despistada últimamente, ¿no voy y me meto en la clase “avanzadaaaa”? los demás hacían Tai Chi, yo, el gilipollas. Menos mal que hay 2 profesores y uno de ellos, la mujer, se puso conmigo; clase particular. A mi que me gusta pasar desapercibida y perderme entre un grupo grande de gente donde sé que nadie me va a ver… pues la clase la dan con una luz muy suave, casi en penumbra, para llegar a la relajación del alma pero no!, para que yo viese bien encendieron todas la luces, así que todo el mundo podía ver a Marta haciendo el gilipollas, y a la profe Tai Chi. Ella me decía: - no te preocupes, el próximo día ya lo irás cogiendo – y yo pensando: - ¿el próximo díaaaaa? Pedazo mendruga yo no vuelvo -. El caso es que le cogí gustito a eso de las posturitas. Parece que estás pisando huevos o escapando del malo en una peli de miedo (tu corres mucho pero el cuerpo se mueve muuuy despacio y al final te coge. Y te mata. Y te acuerdas de la madre del director, de su tía Remedios pal lumbago y de sus muertos.
El próximo día voy a la clase de “principiantes”.
Pues voy yo, que ando un poco despistada últimamente, ¿no voy y me meto en la clase “avanzadaaaa”? los demás hacían Tai Chi, yo, el gilipollas. Menos mal que hay 2 profesores y uno de ellos, la mujer, se puso conmigo; clase particular. A mi que me gusta pasar desapercibida y perderme entre un grupo grande de gente donde sé que nadie me va a ver… pues la clase la dan con una luz muy suave, casi en penumbra, para llegar a la relajación del alma pero no!, para que yo viese bien encendieron todas la luces, así que todo el mundo podía ver a Marta haciendo el gilipollas, y a la profe Tai Chi. Ella me decía: - no te preocupes, el próximo día ya lo irás cogiendo – y yo pensando: - ¿el próximo díaaaaa? Pedazo mendruga yo no vuelvo -. El caso es que le cogí gustito a eso de las posturitas. Parece que estás pisando huevos o escapando del malo en una peli de miedo (tu corres mucho pero el cuerpo se mueve muuuy despacio y al final te coge. Y te mata. Y te acuerdas de la madre del director, de su tía Remedios pal lumbago y de sus muertos.
El próximo día voy a la clase de “principiantes”.
(dibujo de Lupi)




Yo, como todas las princesas, tengo un príncipe azul. Pero el mío no sé dónde cojones anda metido. Para mí, que se ha fugao con Candy Candy, y es que dicen que siempre las prefirieron rubias…Yo, por si acaso, ya he pasado por la peluquería para pintarme de todos los colores. He sido una rubia de vértigo, una morenaza a la española y una pelirroja desafiante. Pero nada, el tal “príncipe” no da señales de vida. ¿El mío no seráaaaaa?… quiero decir que ¿no preferirá a Ken en vez de a Barby? Bueno, lo podría entender… yo también elegiría a Ken, y es que las rubias de bote (porque todo el mundo sabe que a LaBarby la teñía laWendolyn en su casa) no me van. Pues mi príncipe azul, que es un poco tocahuevos por no querer aparecer, me tiene un poco abandonadita de más. Se me pasa el arroz poco a poco y el muy canalla buscando paella en otro lao. Cuando me encuentre yo estaré arrugá cual culo de Sarpey y él seguirá joven y bello, porque por el “príncipe azul” no pasa la edad. No hay manera de encontrarlo y eso que es diferente a todos lo demás, porque el mío, es un príncipe azul desteñido, así que no pasaría desapercibido.



